Una nueva vida
Como bien sabemos, las mujeres hasta hace pocas décadas, no podían elegir por sí mismas el destino de sus vidas, y si alguna lograba hacerlo, claramente era una excepción a la regla. Vittoria Colonna fue una excepción.
Tras el fallecimiento de su marido,
Ferrante, Vittoria tomó la decisión de entrar en un convento y tal resolución
no solía ser tomada voluntariamente por ninguna mujer, sin embargo, se presentaba
como la mejor opción para aquellas mujeres nobles que decidían no casarse. Este
hecho en sí marca un gran hito en el momento, pues Vittoria, tras la muerte de
su marido, decidió firmemente no volver a contraer matrimonio, no servir de
moneda de cambio en ningún compromiso que beneficiara a la familia. Por ello, y
debido a su profunda religiosidad, decidió formar parte de una orden religiosa.
El deseo de Vittoria no era tanto
tomar los hábitos como ser partícipe de una orden religiosa, de las más
estrictas cuyas vidas se sustentaran en la más profunda pobreza. Se convirtió
en una residente laica de varios conventos, por lo que no tuvo que ceñirse a
los parámetros de las habitantes permanentes, por ejemplo, en cuanto a la
vestimenta se refiere. Sin embargo, Vittoria no se hizo rodear de lujos, pues
su deseo era vivir como las hermanas Pobres de Santa Clara, una orden creada a partir
de la franciscana, por Chiara di Offreduccio.
En este contexto, hemos de reseñar que Vittoria Colonna no llegó a tomar los hábitos, no solo por su propia decisión, sino también por la intervención del papa Clemente VII. Este llegó a amenazar a la orden de la Pobres de Santa Clara con la excomunión si aceptaban entre sus hermanas a la viuda Colonna. Clemente VII les ordenó que, en ningún momento, Vittoria Colonna podía cambiar su vestuario de viuda por el monástico.
Los Colonna siempre habían constituido
una fuerte oposición al poder papal y habían luchado contra diversos papas por
su servicio a la Corona española. Siendo esto así, ¿por qué Clemente VII quería
evitar que Vittoria se convirtiera en monja? La respuesta es simple, porque,
como hemos visto en anteriores entradas relacionadas con los conflictos de los
Colonna, Vittoria era, en muchos casos, la única interlocutora válida de la
familia.
Esta intervención del papa cambió el
destino de Vittoria y el de su poesía, pues durante estos años se dedicó a
escribir sus más famosos versos, algo que quizá nunca hubiera ocurrido si se
hubiera convertido en monja. Vittoria se encontraba en el convento de San
Silvestro in Capite, pero los conflictos entre el papa y el emperador Carlos V,
la obligaron a volver a la residencia familiar de Marino.
Vittoria no deseaba esta situación,
no quería volver a la ciudad que tantos recuerdos le traía. Esto unido a su profunda
religiosidad, la empujó a querer crear su propio convento persiguiendo varios
fines, quizá el de vivir sola con un grupo pequeño de mujeres o crear una especie
de capilla privada dentro de su propia casa. Sin embargo, sus deseos volvieron
a ser impedidos por el papa, que se enfrentaba a Carlos V y a los Colonna, como
miembro de la Liga de Cognac. Pese a ello, esta iniciativa de Vittoria nos
muestra cómo siempre quiso luchar por dirigir sus destinos, por la posibilidad
de crear su propio futuro.
Bibliografía:
Targoff,
R. (2018): Renaissance woman: The life of Vittoria Colonna, Madrid:
Farrar, Straus and Giroux [OX Reader version]. Recuperado de: https://www.amazon.es/Renaissance-Woman-Life-Vittoria-Colonna-ebook/dp/B074DYP1Z4/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&crid=2Y3EL5L6KHVY&dchild=1&keywords=vittoria+colonna+ramie+targoff&qid=1608627962&s=digital-text&sprefix=vitt%2Cdigital-text%2C208&sr=1-1
Imagen recuperada de: https://es.wikipedia.org/wiki/Victoria_Colonna#/media/Archivo:Sebastiano_del_Piombo_-_Vittoria_Colonna_(?)_-_Google_Art_Project.jpg
Imagen recuperada de: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_la_Liga_de_Cognac#/media/Archivo:Retrato_del_papa_Clemente_VII,_por_Sebastiano_del_Piombo.jpg


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